CONSECUENCIAS DEL BULLYING
- Hipermedia UJI
- 14 dic 2022
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Entre las consecuencias del bullying, para quien recibe maltrato recurrente, se encuentran las siguientes:
Tener miedo de ir caminando o de regresar de la escuela.
No querer ir a la escuela.
Tener un mal desempeño escolar.
Continuamente llegar con libros, ropa o tareas destruidos.
Llegar a casa con hambre (si le roban el dinero para el almuerzo o el propio almuerzo).
Volverse retraídos.
Tartamudear.
Comenzar a golpear a otros niños (como reacción a la intimidación de esos niños o de otros).
Alteraciones alimenticias (no comer o comer en demasía) y volverse obsesivos con la limpieza.
Padecer dolores de estómago.
Llorar sin razón aparente.
Tener pesadillas frecuentes.
Enuresis nocturna (orinarse en la cama).
“Perder” sus cosas.
Negarse a contar lo que está pasando.
Golpes, rasguños y cortadas sin explicación creíble.
Sufrimiento y disminución de la autoestima.
Con frecuencia, para quien ejerce el maltrato las consecuencias son las siguientes:
Vacío interior.
Incapacidad para adaptarse.
Falta de afecto disfrazado de valentía falsa.
Coléricos.
Deprimidos e impulsivos.
Temor en conar en los demás.
Falta de sensibilidad y de empatía hacia los demás.
Proyectan su sentimiento de inferioridad haciendo menos a los demás.
Conflictos frecuentes con todo tipo de autoridad (padres, docentes, instructores, religiosos, directivos).
Tienden a plantearse metas académicas poco exigentes.
Fracaso escolar.
Problemas legales.
Vandalismo, riñas callejeras, robos, embriaguez pública y conflictos con la ley.

A largo plazo, el bullying genera estrés no sólo en quien recibe el maltrato, sino también en quien lo ejerce y en quien lo observa. El trastorno por estrés postraumático (TEPT) se define como un tipo de trastorno de ansiedad que puede ocurrir después de observar o experimentar un hecho traumático que involucra una amenaza de lesión o de muerte, haber sido herido gravemente o atacado física o sexualmente. Las personas que lo experimentan pueden tener reacciones de miedo intenso, horror o desesperanza, y esto puede ocurrir una sola vez, como el caso de un accidente vehicular o aéreo, un desastre natural, un incendio o un delito violento; o bien puede ser repetido y persistente, como en el caso del bullying. Entre los síntomas o reacciones se encuentran alteraciones menores, perturbaciones graves, debilitantes y prolongadas, tales como:
Reviviscencia del hecho (pesadillas), lo cual perturba las actividades diarias.
Evasión (refugio en el alcoholismo, en fumar tabaco o marihuana, o evadirse con música).
Hiperexcitación (estado de alerta ante cualquier estímulo).
Pensamientos y estados de ánimo o sentimientos negativos (creer que el maltrato es merecido, depresión, deseo de suicidio).
Ansiedad, estrés y tensión (agitación o excitabilidad, mareo, desmayo, sensación de latidos del corazón en el pecho y dolor de cabeza).
Otras reacciones comunes son irritabilidad, trastornos del sueño, disociación y sentirse permanentemente sobresaltado.




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